Tu día de playa puede verse afectado por 6 amenazas que te ayudamos a identificar

Por fin estás en la playita. Empiezan tus vacaciones y tienes un montón de días por delante para disfrutar. Este es el gran momento; el momento con el que has estado soñando durante once largos meses. Todo es perfecto, y nada puede estropear tu día de playa

Repite conmigo: ¡¡nada puede estropearlo!! Y es que tu y yo sabemos que no es tan fácil. Que de hecho a veces es realmente difícil conseguir que por algún lado no te inflen las p…

Pero me lo has prometido, vienes en modo zen y no vas a explotar. De hecho, aquí te traigo las 6 amenazas que intentarán amargarte tu día de playa para que despiertes tu sentido arácnido y entre los dos consigamos derrotarlas.
En guardia!!

1. Gritos, gritos y más gritos

Brendan
Con forma de familia compuesta de varios individuos gritadores y especialmente de niños chilladores. Sus bocas son sacos de decibelios. Gritan porque si. Gritan para todo. Gritan. Su función en la vida es gritar. Gritar para llamar a Borja, para sacar el bocadillo, para decirle a Borja “llama a tu padre”, para llamar al abuelo, para untar el bronceador, para buscar el móvil, para hablar por el móvil, para hacer que Borja se calle… gritan.

2. Los Inquietos

contorsión

En esta ocasión tu vecin@ de toalla no para. Quiere hundir tu día de playa Es como si le hubieran inyectado siete millones de sistemas nerviosos diferentes. Llega, coloca, descoloca, se quita, se pone, se levanta, se agacha, busca, se vuelve a colocar, se sienta, se tumba, se unta, se sienta otra vez…. y así toda la mañana.

3. El piruetas

destroyer
Una cosa no hay duda: su flexibilidad queda demostrada con creces. Piruetas, volteretas, el pino, el pino-puente, el que-te-meto, el que-te-doy, más piruetas y más volteretas. Tu nivel de estrés alcanza el mismo nivel que con la familia de Borja pero además, acumulas la envidia de “joder…nunca he sabido hacer el pino-puente”.

4. El Adosado

empujón
Joder con el LOCTITE! No sabes cómo (y mira que la playa es grande) pero tu vecino está literalmente pegado a tu propia toalla. Sabes que no es una cuestión de falta de espacio porque aún queda arena para aburrir… Simplemente se siente solito. Son personas que necesitan el contacto ajeno… la invasión del prójimo para sentirse dichosas. Te ha tocado a ti… asúmelo.

5. Hacer el Agosto

Tocar oreja
¿Has clavado ya la sombrilla? Perfecto, pues pasa ahora por el chiringuito que la próxima clavada va a ser allí… Porque asúmelo: nos van a clavar a precio de caviar con trufa cada miseria que nos tomemos… pero nos sabe todo taaaan rico, que incluso esas cinco aceitunas que te plantan de aperitivo saben como si vinieran directamente del cielo…

6. El apartamento

vueltas en la cama
La caldera no funciona; la nevera está caliente; el somier del sofá-cama data del Pleistoceno y la primera línea de playa da justo a la parte de atrás del bloque que casualmente está pegado al cuarto de baño del apartamento de tu vecino de la izquierda… ¿Y…? Si hemos venido a disfrutar, hemos venido a disfrutar… ¿no?

Se te ocurren más ¿verdad? La calima de tres días, un par de tormentas de verano, tu colega el “ronquidos”..
¡Ayúdanos a completar la lista que amenazaría tu día de playa y de paso a prevenir a los demás playeros!