Perder la dignidad con tu siesta de playa se consigue en unos minutos

Y es que reconozcámoslo: pocas cosas hay más reconfortantes en verano, que quedarse en la playa con ese duermevela de después de comer ¿verdad? Sombrillita, una brisa que te acaricia la cara, ruidito del mar… mmmm…
Lo malo es que cuando dormimos, nuestro cuerpo se queda demasiado indefenso… demasiado relajado… pero sobre todo, demasiado “desconectado” de las formas socialmente aceptadas más elementales. Por eso el riesgo de adoptar posturas anti-libidinosas es muy pero que muy elevado.
Tanto, que hoy hemos decido traerte las 8 formas de perder la dignidad con tu “siesta playera”, para que puedas medir el riesgo que puede suponer perderte en los brazos de Morfeo…
Y pese a todo… quién se resiste a echar una cabezadita?!?! Luego no digas que o te avisamos.

1. Dormir lateralmente
perro siesta playa
La posición fetal siempre es gratificante. Lo malo es que cuando despiertas, el que también se ha quedado dormido es el brazo sobre el que has tumbado todo tu cuerpo… Ese cosquilleo infernal. Ese no sentir el hombro. Ese ¡¡me lo van a tener que cortar!!! y sobre todo, ese bañador indiscreto que ha decido explorar partes de tu cuerpo que tenías prohibidas… En fin… una foto de tu espalda poco tentadora. Y una manera de perder la dignidad con tu siesta de playa.

2. Echarse “solo un minutito”
perro siesta playa 2
¡Sí hombre si! Eso que ocurre cuando te dices a ti mismo que no te vas a quedar dormido y que para qué te vas a ir a la sombra. Total, acabas de salir del agua y la brisa es taaaan agradable. Te tumbas y “sólo un minunito” (te dices)… Te despiertas en un tono fucsia que no se lleva nada este verano…

3. Tumbarse boca abajo sobre la arena
sombrero en playa
La babilla te cae por un lateral de la boca cuando despiertas; la parte de las lumbares está completamente rígida; la tortícolis no se te curará hasta noviembre y te duelen tanto los hombros que entiendes perfectamente la falta de cuello de Bob Esponja.

4. Dormirse en la silla playera
siesta moto playa
Las piernas se abren solas a medida que tus músculos se van relajando… tanto si eres chico como si eres chica, esperamos que no lleves tanga… en serio, da mucha grima… y es muy muy desalentador. Y muy muy poco glamuroso.

5. Cerquita del agua… ¡qué gusto, qué gusto!
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A gusto si, pero solo una cosita: también este verano la marea sube a medida que llega la tarde…, igual que el año pasado y que el anterior y que el ante anterior… y así toda tu puñetera vida, mientras tú dale que dale a ponerte en la orillita…. y claro!! al final estas siesteando en tu toalla, y tu estado zen se va al carajo con una ola!!! Sí… ahora disimula… Dale la espalda al mar en tu siesta de playa y estás perdido.

6. Descansar con tus colegas alrededor
playa enterrado
Ni se te ocurra!!! Es lo peor de lo peor de lo peor que puedes hacer nunca. Harán contigo de todo menos vudú… pringamientos de crema, figuras obscenas sobre tu cuerpo, arenita en zonas un tanto irritantes… Al día siguiente estás en Youtube fijo.

7. Roncamientos, ventosidades y ruiditos en general
siesta de playa enanito enano blancanieves
Si pretendías ligar con tu vecin@ de toalla… olvídalo. Cuando despiertes no habrá nadie a tu alrededor en dos kilómetros a la redonda… Y sí… también estarás en Youtube esa misma noche…

8. Sobre tu pareja
leon marino siesta
Qué romántico ¿verdad? “Sobre tu tripita cariño”; o “sobre tu bracito mi amor”; o “sobre tu culito mi vida”… Tú has visto su cara de horror cuando te despiertas?!? 20 kilos a 40 grados a la sombra durante 1 hora… Le van a tener que levantar con una grúa!! Hombre por favor!!!

¿No me digas que a ti no te ha pasado?
¡Anímate! ¡¡Cuéntanos otras formas de perder esa dignidad cuando echas tu siesta de playa!!