Algunos consejos y recomendaciones para cuidar tus dientes en la playa, durante el verano

En cualquier momento del año es esencial mantener una correcta salud bucodental, ya que sufrir patologías a nivel bucal puede tener serias repercusiones en nuestra salud general. De todos es conocido el hecho de que una simple caries, si no es tratada a tiempo, puede llegar a afectar a la pulpa (nervio), y con ello se inicia un proceso infeccioso e inflamatorio que además de ser muy doloroso, puede acabar extendiéndose al área facial e incluso, si se deja mucho, llegar a tener consecuencias sistémicas (en el resto del organismo).

La otra enfermedad más frecuente a nivel bucal es la enfermedad periodontal, conocida popularmente como “piorrea”, que conlleva un proceso destructivo de los tejidos de soporte del diente, que puede acabar también en procesos infecciosos o incluso con la pérdida del diente o dientes afectados. Está probada la relación entre esta enfermedad periodontal y ciertas patologías a nivel cardiovascular.

Por tanto nunca debemos dejar de tener muy presente que nuestra boca necesita unos ciertos cuidados que, aunque sencillos, no dejan de ser esenciales. Especialmente antes de irnos de vacaciones; para que todo sea perfecto tienes que cuidar tus dientes. Aquí van 5 consejos que puedes seguir este verano:

1.- Cepillemos concienzudamente todas y cada una de las superficies de nuestros dientes, así como los márgenes entre encía y diente, tres veces al día, después de cada comida.
2.- No olvides usar la seda dental y en caso necesario, los cepillos interproximales, cada más utilizados en la higiene bucal diaria.
3.- Hagamos una revisión con el odontólogo al menos una vez al año y por supuesto, acudamos a consulta inmediatamente si aparece algún tipo de dolor o inflamación o sangrado de encías.
4.- Procuremos evitar el exceso de alimentos muy cariogénicos (golosinas, dulces, chocolate, zumos azucarados, etc.) y si se consumen, procurar realizar un cepillado de dientes en cuanto sea posible para evitar que esos azúcares queden adheridos durante tiempo en la superficie dentaria.
5.- Y por la noche especialmente, junto a la crema hidratante en la piel, recomendamos el uso de colutorios fluorados que fortalezcan el esmalte dentario y ayuden a prevenir la aparición de caries.

Sin embargo en verano, con el cambio en nuestra vida que suponen las vacaciones y la relajación que nos aporta olvidar la rutina diaria, estos cuidados bucales que aparentemente parecen muy sencillos se olvidan con facilidad. Es mejor que evites dejar de cuidar tus dientes

Tal vez porque no tenemos que madrugar y todo va más despacio y es más relajado, porque los desayunos son más tranquilos y ojeamos el periódico después de comer alimentos azucarados, porque comemos mucho más fuera de casa y por supuesto picamos más entre horas… Y porque la tentación de una horchata o un helado está en nuestro día a día, se hace sin duda mucho más complicado seguir el consejo de cepillarse los dientes nada más comer, sobre todo si comemos alimentos ricos en azúcares. Es completamente razonable.

De cualquier manera nunca deberemos olvidar, por mucho que cambie nuestra rutina diaria, que al menos un buen cepillado por la mañana y otro por la noche son absolutamente imprescindibles, estemos de vacaciones o no, para cuidar tus dientes.

Ya que hablamos de helados, tengamos en cuenta que a veces, al ingerirse con una temperatura muy baja, pueden producir sensibilidad dentaria produciendo una sensación muy desagradable y en ocasiones, incluso dolor. Si esto te ocurre puntualmente prueba a calentar primero en tu boca el helado antes de que contacte con tus dientes. Si esa sensibilidad persiste o es habitual, no dudes en acudir a un odontólogo que estudie la causa de esa molestia, que puede ser desde desgaste en el esmalte que deja la dentina expuesta, a caries abiertas que permiten que ese cambio de temperatura llegue directamente al nervio, con lo que la respuesta es un dolor inmediato e intenso.

Como último consejo, dado que en verano nos preocupamos mucho más de nuestra estética, aumenta considerablemente en estos meses la demanda de blanqueamientos dentales, tan de moda últimamente.
Como consejo profesional te recomiendo que huyas siempre de las recetas milagro y de las ofertas de “todo a cien”. Consulta con un odontólogo especialista en estética dental y ten muy claro la diferencia entre un anuncio y la realidad médica. Consulta sobre posibles efectos secundarios (como la sensibilidad dental de la que hablábamos anteriormente) y pide a tu odontólogo una idea clara sobre los tonos a blanquear y el tiempo y coste que ello te va a suponer.

Desgraciadamente, hoy día, en los temas relacionados con la estética, a veces hay demasiado marketing y demasiado “photoshop”, y a veces se deja de lado la realidad médica, lo cual puede llevarnos a una decepción con los resultados. Ten en cuenta que hay ciertas alteraciones del color del diente, como las causadas por algunos antibióticos (como las tetraciclinas), que si bien pueden mejorar sustancialmente son imposibles de corregir sólo con blanqueamientos dentales.

Por último, ciertos productos blanqueantes que están en el mercado consiguen su efecto desgastando la superficie del esmalte, lo cual obviamente con el tiempo conlleva unos efectos secundarios muy indeseables.

Si tu o tus hijos son portadores de aparatos de ortodoncia, no olvides llevar contigo unas instrucciones básicas para solucionar de forma casera y sencilla alguna de las “pequeñas urgencias” que puedan surgir, ya que a veces un pequeño alicate de manicura o unas simples pinzas de depilación pueden ahorrarte mucho tiempo en buscar un dentista de urgencia en una zona de playa donde no conocemos a nadie “de confianza” y así evitarás un buen dinero en una consulta de urgencia.

Un último consejo útil: si eres portador de prótesis removibles, aparatos de ortodoncia de quitar y poner o de férulas de descarga de uso nocturno, no olvides poner en la caja dónde los guardas, siempre que vayas a sacarlo fuera de casa, tanto tu nombre como un número de móvil para que puedan localizarte, ya que los hoteles, albergues y campings acaban recopilando al final del verano un buen número de cajas con aparatos dentales que sólo y exclusivamente sirven para su propietario, pero que quedaron olvidados en lugares como la mesita de noche de la habitación. Cuanto más fácil e inmediato sea localizarte más fácilmente recuperarás un aparato que además no son nada económicos

Como ves, con un poco de sentido común y dedicando a cuidar tus dientes unos minutos al día durante todo el año, podemos disfrutar de una buena salud bucal también en verano y evitar que un “dolor de muelas” nos arruine las vacaciones.
¡Disfruta del verano!

Dra. Margarita Serrano. Odontóloga – Ortodoncista

Coleg. nº 28003829 en Madrid

Clínica dental en Avda. Dr. garcia Tapia 143, 1º B Madrid – 28030

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