El sol, la playa, el mar… Todo invita a estimular zonas erógenas en la playa

Sí, sí….. ahora me vas a decir que nunca lo has pensado eeeehhh???!! Calorcito playero, torsos bronceados a tu alrededor, cuerpos semidesnudos cerca de ti… ¿No me digas que no es súper apetecible un buen masaje hiperactivador y estimular zonas erógenas en la playa activando tu lado más salvaje?

Pues con la excusilla de proteger a nuestra pareja, nuestro amigo@, o nuestro desconocid@ (para los de nivel experto) de esos rayos mortíferos…. pilla el bronceador y a por ello!!!

Te aseguramos que el final del día playero puede terminar mucho mejor de lo que esperabas y que estimular zonas erógenas en la playa puede ser un buen comienzo…

¿Me permites unos consejitos para que triunfes?

Empecemos por la cara y la cabeza:

1 Cabeza

Vale…, igual el bronceador en la cabeza no es muy aconsejable pero aprovechando las caricias en la cara…. Haz que tu pareja se tumbe de espaldas con la cabeza sobre tus rodillas. Comienza por la frente y recorre suavemente con tus dedos hasta la nariz, los pómulos y al nacimiento del cabello. Varía movimientos circulares y la intensidad de la presión. Erotiza tus caricias realizando circulitos sobre el cuero cabelludo, rico en puntos de estimulación sexual. Finaliza el masaje presionando durante dos minutos con tus manos la parte de las sienes… ¡Así ya tienes medio camino recorrido!

Vamos con los brazos:

2 Brazos

Coge un poquito de bronceador y échatelo en tus propias manos. Coge ahora su mano izquierda y ve masajeando con ligera presión su brazo en dirección a su hombro. Detente con círculos extensos en la parte del hombro y baja por la axila con la mano extendida para no hacer cosquillas… Ve descendiendo de nuevo por el brazo despacito pero con algo de presión. Finaliza masajeando sus palmas con tus pulgares y deslizando tu dedo índice entre sus dedos. Lo va a flipar…

Extendemos masajito en la espalda para acabar en las piernas:

3 Piernas

Coge ahora la leche solar, y deja caer pequeñas (y frías) gotitas en su espalda. Desde la parte alta de la espalda desliza tus manos hasta llegar a sus nalgas. Suave pero con una pequeña presión, ve estirando la piel en dirección a la pelvis. Detente con pequeños círculos en el contorno de la parte que más te gusta (si, el culo, que nos conocemos) deslizando tus manos por la zona de los riñones hacia las axilas y aquí estira un poquitín de sus hombros. Repite esta operación y cuando vuelvas a estar en sus nalgas ve bajando por los muslos hacia los tobillos y….deja volar tu imaginación… Te aseguramos que la de tu compañer@ de masaje, hace ya rato que está volando…

Ahora la tripa y… el pecho??

4 Tripa
Si; estás en la playa y hay mucha gente peeero…. no hace falta llegar al pecho de forma directa para que el bronceador haga de las suyas…. te atreves? Pues empieza por el ombligo en movimientos circulares y ve ascendiendo por el esternón hacia el cuello y los hombros. Aquí…poco más podemos aconsejarte porque el resto va a depender de la cantidad de vecinos que tengas cerca…

Finalizamos con los pies:

5 Pies

Pese a que en ocasiones son bastante feuchos, los pies son potencialmente erógenos. Sus cuatro puntos de estimulación sexual, consiguen relajar y excitar al mismo tiempo. Coge uno de sus pies y mueve tus pulgares en círculos presionando ligeramente. Luego el otro pie. Luego coge sus tobillos externos y haz dibujitos: números, su nombre… lentamente pero ejerciendo un poquito de presión. Amplía los movimientos hasta la parte trasera de las piernas. Subiendo, pero sin subir…

¿Nos contarás qué tal acabó el masaje?