La contaminación de las playas debería ser una de las preocupaciones de España como potencia turística, al ser el tercer país más visitado del mundo. Miles de turistas llegan a España cada año para disfrutar de la gastronomía, la cultura y también el sol y la playa. Por eso, Playea recopila una serie de consejos para combatir la contaminación de las playas. De esta manera se podrán cuidar un poco más los 7921 kilómetros de costa de los que dispone España, segundo país del mundo en ingresos económicos provenientes del turismo.

Aunque estemos a kilómetros de la playa, podemos aportar nuestro granito de arena para evitar la contaminación de las playas. Por ejemplo, no vertiendo el aceite por el desagüe de casa, ya que en muchas ocasiones estos residuos acaban llegando al mar.

contaminación de las playas

Antes de salir de casa
Si antes de salir de casa estás pensando en preparar tu kit ‘playero’ para este verano, Playea te recomienda comprar una toalla que esté hecha con algodón orgánico certificado y libre de químicos textiles para ayudar al medio ambiente. Si es demasiado tarde y ya tienes una toalla para disfrutar del mar y el sol, intenta reutilizarla el máximo de veces posible y no la metas a la lavadora cada vez que la utilices.

Si eres un auténtico dominguero y llevas comida a la playa, hazlo guardada en envases reutilizables y con cubiertos que no sean de un solo uso. En lugar de agua o refrescos embotellados opta por cantimploras o termos de acero inoxidable. Los envases de cristal no deben ser una opción para pasar el día de playa, ya que si se rompen pueden suponer un peligro para el resto de bañistas que vayan descalzos, además de no ser biodegradables.
En vez de bolsas de plástico para transportarlo todo puedes utilizar un cesto de mimbre o una bolsa de tela. Si no tienes, al menos elige bolsas que sean biodegradables o fotodegradables.

También puedes dar un toque ecologista a la hora de proteger tu piel del sol con los protectores solares orgánicos y resistentes al agua para evitar que se diluyan y favorezca la contaminación de las playas.

Con todo lo necesario para ir a la playa, es la hora de partir. ¿Qué tal si haces uso del transporte público o llegas dando un paseo? Si se trata de una playa recóndita a la que no se puede llegar en autobús puedes hacer uso de la bicicleta (además ejercitarás tu cuerpo). Si el coche es indispensable, intenta ocupar el máximo de plazas, así podrás compensar la contaminación que produce este medio de transporte.

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En la playa
Una vez en la playa y aunque parezca demasiado obvio, no tires basura en el mar ni en la arena. Ni latas (los animales las usan como refugio y se cortan), ni plásticos (los animales se enredan en ellos o los confunden con alimento), ni tampoco desperdicios de comida. Si no hay una papelera próxima, guarda los deshechos y tíralos cuando veas el contenedor indicado.

Evita alterar la flora y fauna marina. No hagas recolección de cangrejos y conchas marinas. Tampoco saques del agua a las estrellas de mar o peces. Tienen su función en el medio ambiente.

Si fumas, deja de hacerlo porque no te sienta bien. ¿Sabías que una colilla tarda entre cinco y veinte años en desaparecer naturalmente? Así que está demás decir que no debes tirar las colillas en la arena o el agua. Además, muchas especies marinas las comen y les producen daños. Lleva contigo un cenicero o un envase para guardar las colillas, porque su filtro puede contaminar hasta 3 litros de agua de mar.

Si vas a la playa con tu mascota no te olvides de las bolsas para sus excrementos, así como recogerlos.

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Cuando el día ‘playero’ llega a su fin
Cuando el día de playa llegue a su fin intenta recoger todos los desperdicios que hayas generado para no favorecer la contaminación de las playas. Además, deberás separar la basura según el material de la que esté compuesta para poder depositarla en los diferentes contenedores de reciclaje. Si no los encuentras, llévate los residuos a casa y deposítalos donde correspondan.

No dejes comida en la playa “para que se la coman los pájaros”, porque pueden acumular moscar y otros insectos.

Si la playa tiene duchas no las utilices para pegarte el baño de tu vida. Son para quitarse la arena, sin gel ni champú. Y cierra el grifo al finalizar.

Siguiendo estos sencillos pasos conseguirás evitar la contaminación de las playas y haremos de nuestras costas un lugar ideal en el que seguir disfrutando junto a los más de 68 millones de turistas que nos visitaron en 2015.