Correr en la playa nunca fue tan sencillo. Ya ha pasado más de un mes desde que las fiestas de Navidad llegaron a su fin y con él comenzaron los propósitos para el nuevo año. Uno de esos objetivos suele ser apuntarse al gimnasio o simplemente hacer ejercicio para que la operación bikini no nos sorprenda. Si este propósito está flaqueando y necesitas un empujón de ánimo, desde Playea te proponemos hacer deporte en la playa.
A la hora de practicar el ‘running’ cada superficie tiene sus propias características. No es igual correr en una cinta de gimnasio que sobre el asfalto o la tierra. Según un estudio de 2012 de la Universidad de St. Luke, de Bélgica, dirigido por el doctor en Medicina Amadeus Mason, recopila estos consejos de adaptación a la arena de playa:

 

1. No abandonar las zapatillas

Si quieres evitar una tendinitis o una fascitis plantar, empieza a correr en la playa con tus zapatillas de deporte habituales, ya que iniciar en una nueva superficie de golpe puede ser peligroso. Sabemos que al acabar la carrera tendrás las zapatillas ‘inundadas’ de arena, pero las zapatillas también evitarán el ensanchamiento de los dedos del pie y estabilizan el tobillo”, según Mason.

correr-en-la-playa-deporte-playea

El deporte en la arena exige mayor esfuerzo

2. Acabar una sesión de asfalto en la arena como transición

‘Bajar a la arena’ desde el primer momento no es lo más aconsejable. Lo ideal es empezar a hacer estos ejercicios con una transición de asfalto y arena. Es decir, integrar la playa en un tramo final y corto de una sesión de ‘running’ en asfalto. Muchos corredores arrancan en arena desde el principio y, a corto plazo, termina siendo perjudicial, te lo decimos desde Playea.

Correr-en-la-arena-playea

Huellas en la arena

3. Lanzarse a la playa

Cuanto más duro sea el terreno, mejor para tus pies. Por eso, una vez que se empieza en la arena hay que hacerlo de forma gradual y por la zona más próxima al mar, ya que la arena está húmeda y más estable. El pie se resentirá debido a la mayor resistencia.

 

4. Fuera zapatillas

No es recomendable quitarse las zapatillas si vas a correr en la playa durante un periodo corto de vacaciones, ya que el pie no se va a acostumbrar en un par de semanas.
En cambio, si estás cerca del mar a menudo y ya te has adaptado, es el momento de tocar arena seca que, a fin de cuentas, es donde se encuentran los beneficios reales de correr en la playa. Fuera zapatillas. La arena exige esfuerzo a los pies y fortalece los músculos alrededor del tendón de Aquiles y a los de la pantorrilla, que son algunos de los menos utilizados cuando se practica ‘running’ sobre el asfalto.

 

5. Ritmo propio
Que la dureza del asfalto no es la misma que la de la arena no es ningún secreto. Por tanto, resulta lógico que el esfuerzo que se ejerce en la arena es mayor y al pie le cuesta más, ya que es un terreno más dificil. Por tanto, es crucial no tener las mismas expectativas de tiempo y resultados en asfalto que en arena.

correr-en-la-playa-playea-deportes

Un joven practica deporte en la playa