La Playa de Berria tiene una historia de ataques e invasiones antiguas que te cuenta Playea

La Playa de Berria, con una suave pendiente, se encuentra en municipio de Santoña (Cantabria). Tiene una arena muy fina, blanca, que hace las delicias de los bañistas.

La playa está formada por un istmo que recorre algo más de 2.000 metros de distancia entre la península que se adentra en la mar, coronada por el monte Buciero, y la localidad de Argoños.

Entre 1717 y 1721 se produjo en Europa la llamada “Guerra de la Cuádruple Alianza”, en la que la España de Felipe V se enfrentó contra el Reino Unido, el Sacro Imperio Romano Germánico, Francia y los incipientes Países Bajos, por los problemas de herencia dinástica y territoriales nacidos a raíz de su matrimonio con Isabel de Farnesio.

El 12 de junio de 1.719, la Playa de Berria tenía una defensa formada por dos piezas de artillería, de nombre Nuestra Señora y San Miguel, sobre dos colinas de arena. Por eso y por su cercanía a los puertos franceses, fue elegida por éstos para realizar una incursión en alianza con Gran Bretaña. 3 barcos ingleses, con cerca de 800 soldados franceses, bombardearon por la noche desde el mar la escasa defensa, desembarcando sin dificultad hasta el punto de constar en sus informes que “no encontraron más dificultad que la de las olas”. Montaron después su campamento en el monte de Santoña y al amanecer, bajaron a la villa con el claro objetivo de saquear lo que encontraran y, especialmente, de quemar las 3 naves que estaban a punto de ser terminadas en sus astilleros y de eliminar el material reservado para la construcción de otras 7, llevándose además 50 piezas de artillería con las que los iban a armar. Las milicias urbanas no pudieron hacer nada frente al ataque, dados sus escasos recursos y la poca previsión en la defensa.

Como una reacción ante lo ocurrido, el rey mandó planificar una defensa más sólida y envió allí al ingeniero Don Jorge Próspero de Verboon, que planificó una eficiente estructura defensiva que permitiera una defensa en esta parte de la costa cántabra. Sin embargo, ésta no se llevó a la práctica y sólo en tiempos de Napoleón se reforzó la misma, con el Fuerte de Napoleón (y batería Rouget, construida en 1.811), que junto a los posteriores fuertes de san Carlos y de san Martín, hoy forman el Parque Cultural Monte Buciero, con la mayor concentración de fuertes, baterías y polvorines de todo el litoral español.

Hoy los ingleses, los franceses y los holandeses siguen invadiendo la Playa de Berria… pero esta vez en son de paz, para disfrutar de su arena y de sus aguas cristalinas.