Qué es una medusa; todas las medusas no son iguales; cómo tratar sus picaduras…

Hemos preguntado a nuestros conocidos que nos respondan a dos preguntas sobre las medusas y te traemos estos resultados:

  • ¿Cómo definirías con una sola palabra una “Medusa”? Las respuestas han sido variadas: “elputobicho”, “problemática”, “miedo”, “peligromarino”, ”balsa”, “aguamala”, “cabrona”,…
  • ¿Qué palabra te inspira medusa? Las respuestas han sido del estilo de “mar”, “picadura”, “piedra”, “asco”, “viscosa”, “tentáculos”, “gelatina”, “dolor”, …

Si leemos la definición de medusa de la Wikipedia, podríamos volvernos locos y no entender ni jota.

Bastará con recordar que son seres marinos gelatinosos muy antiguos y que tienen forma de sombrilla invertida o campana, de la que a veces cuelgan tentáculos que, ¡madre mía! ¡Te producen una picadura muy dolorosa!

Hay muchos falsos mitos de ellas, pero está claro que ninguno hace referencia a que ataquen o persigan a los playeros, ni a que los muerdan. Más bien se desplazan al son de las corrientes con leves movimientos ondulados que tampoco la permiten ser muy rápida. También parece que la reducción de sus depredadores naturales por sobrepesca o falta de cuidado o respeto al medio, tortugas, atunes,… (si, por favor: se las comen!!) permite que en algunas temporadas su número sea más alto que en otras y que, en los momentos en los que hay más visitantes en la playa (verano), hacen que los vigilantes tengan que izar la bandera roja prohibiendo el baño.

Son sus tentáculos, los que utiliza para atrapar a sus presas (variadas, según la especie), los que en algunas especies llevan unas células cargadas de una sustancia tóxica que provoca un escozor y un dolor profundo y duradero y una irritación en la piel con un intenso color rojo, entre otros síntomas como calambres musculares, dolor de cabeza o abdominal, entumecimiento, sudoración o, en casos más severos, dificultad respiratoria, desmayos y espasmos. Mejor evitarlas, ¿verdad?

¿Qué hacer si nos pica una medusa? Hay mucho bulo rondando por ahí. Hemos consultado diversas fuentes para concluir que las más fiables son las fuentes médicas (Cruz Roja, Sanitas,…) que coinciden en que éstos son los pasos a dar:

  1. Utilizar agua de mar en la zona de la piel que ha sido rozada por el tentáculo de la medusa. Nunca, repito NUNCA, usar agua dulce ni pis, pues se activa la toxina de la medusa. Puedes utilizar suero fisiológico pues es salino.
  2. No toques ningún resto de medusa que haya podido quedar en la piel afectada, pues los dedos también te dolerán. No toques medusas muertas, pues sus tentáculos seguirán teniendo la capacidad de producirte dolor en la piel.
  3. Es fenomenal y recomendable ir al chiringuito y pedir algo de hielo en una bolsa (para que no se moje la herida con agua dulce) y aplicarlo en la zona de la picadura durante 15 minutos, pero con una tela entre el hielo y tu piel para no quemarte (toalla, camiseta, pareo,…).
  4. Más tarde, si el dolor persiste, puedes tomar un analgésico o un anti-histamínico. Acude a un centro médico si es necesario. O al punto de socorristas más cercano.
  5. Si continúa el dolor por los efectos de la picadura de la medusa, acércate a un centro de salud.

Lo mejor es ver las medusas antes de tocarlas, para alejarte de ella unos metros aunque, con estas instrucciones, el dolor debería desaparecer a las pocas horas.

El dolor dependerá de la especie de medusa, de la parte con la que te toca o roza y de la intensidad de ese contacto, pues no es lo mismo un leve roce que llevarla enroscada como un brazalete durante diez minutos. Por supuesto, también dolerá más o menos según la zona que te roce: son particularmente dolorosas las picaduras en la cara, cuello o espalda… Uffffffff!!

¿Todas las medusas son iguales? No. Hay unas cuantas especies en nuestras costas y unas muchas más en otros mares del mundo, pero vamos a hablarte de las nuestras. En los mares españoles, las 10 medusas más frecuentes no son todas igual de frecuentes o de peligrosas. Si combinamos su frecuencia en nuestras aguas y la cantidad de células urticantes, las 3 que menos nos va a gustar encontrarnos son:

pelagia noctiluca

  • Pelagia noctiluca: que es muy habitual y puede llegar a 20 centímetros de diámetro. Puede formar densos enjambres y llegan a vivir más de 2 años. Es abundante en el Mediterráneo y en el Atlántico y las corrientes y vientos de mar a tierra la acercan a la costa en verano. Tiene tentáculos muy largos y con mucha densidad de células urticantes, por lo que es una de las que más daños causa a bañistas en verano.

Chrysaora hysoscella

  • Chrysaora hysoscella: más grande que la anterior, llega a medir 30 centímetros de diámetro de su sombrilla. Se acerca a la costa en verano llevada por las corrientes y es bastante frecuente en el Atlántico y en el Mediterráneo, formando enjambres en ocasiones. Su picadura es dolorosa y persistente y producen sensación de quemazón.

Physalia physalis

  • Physalia physalis: aunque parezca una medusa, en realidad es una colonia de hidrozoos donde cada uno se especializa en una parte: defensa, alimentación de la colonia y reproducción). Es más frecuente en el Atlántico pero se la llega a ver en el Mediterráneo. Tiene una parte que llena de aire y que asoma en la superficie como un flotador y que le permite, como si fuera una vela, dejarse arrastrar por la brisa marina del verano acercándolas a la costa. Por eso la llaman carabea o fragata portuguesa. Pero lo peor es que sus tentáculos llegan a medir más de 20 metros y su veneno es MUY tóxico y lesivo, con mucha concentración de células tóxicas, por lo que mejor no cruzarse en su camino.

Tienes más información sobre todas las especies en la web del Ministerio . Así que, ya sabes: trata de evitar las medusas en tus baños playeros prestando un poco de atención o informándote de cómo está siendo la temporada. Si ves medusas puedes escribir un comentario en la playa usando la app de Playea y otros usuarios podrán quedar advertidos.

En especial, evita estas 3 últimas pero si te ha picado alguna, mientras sales del agua y con el rabillo del ojo trata de identificar qué tipo de medusa ha sido y ponte manos a la obra…