El 44% de las playas españolas cuenta con chiringuito en verano

 

El titular no puede llevarnos a engaño… Si: hay playas sin chiringuito!!

Pero compartimos contigo uno de nuestros estudios en el que mostramos que un total de 1.943 playas españolas, el 43,53% del global, tienen chiringuitos que amenizan las playas durante los meses de verano.

El ranking por Comunidades Autónomas lo lideran Galicia (264), Andalucía (253) y Cataluña (251), que son las comunidades autónomas con una mayor oferta de playas con estos establecimientos, siendo Pontevedra y Málaga las provincias líderes.

Sobre el total de playas de cada comunidad autónoma, el porcentaje de arenales con chiringuito destaca especialmente en Andalucía (63,73%), seguido de Cataluña (62,44%) y por la Comunidad Valenciana (56,71%). Precisamente estas tres regiones, con mayor cultura de chiringuito, lideraron el aumento del empleo turístico español en el segundo trimestre del año, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En cambio, las playas con negocios de restauración proliferan menos en Asturias (el 18,32% de sus playas cuenta con chiringuito) y Ceuta (12,50%).

A ninguno se le escapa que una propuesta de verano playero, o de “veroños” como el que estamos disfrutando (otoños con sabor a verano), el encontrar un chiringuito en una playa es una garantía de poder alargar nuestra estancia en la playa, aunque sea por la opción de refrescarnos durante una jornada playera. Desde luego que eso no quita que nos gusten las playas desiertas, sin gente ni servicio alguno, a las que hay que llegar tras hacer un recorrido larguísimo desafiando al terreno con nuestras chanclas, pero está bien poder elegir.

¿Y qué es un chiringuito hoy en día? Ya hablamos del éxito de la serie televisiva de “El chiringuito de Pepe” y veíamos una muestra de lo que se puede cocer en uno de ellos… Estos negocios están diversificados y podremos encontrarnos desde sencillos quioscos de madera habilitados para vender refrescos y aperitivos hasta restaurantes con una oferta gastronómica variada que ofrecen el aliciente de estar ubicados en primera línea de mar y sobre la arena. La diversión puede alargarse hasta altas horas de la noche, cuando se sirven cócteles y se pincha música para redondear un entretenido día de playa.

Durante los meses de julio y agosto los chiringuitos viven su época de mayor intensidad y se convierten en uno de los negocios característicos del turismo en España, negocios muy beneficiados por la afluencia de visitantes. En otoño decae la actividad porque va acompañado de un empeoramiento del clima que este año aún no estamos padeciendo. A la actual coyuntura de crisis nuestra economía cuenta con la fortaleza del sector turístico, apoyada en nuestra variedad de playas y, no podemos negarnos, a la suerte que tenemos de contar con una naturaleza (lamentablemente, muchas veces mal cuidada) privilegiada y con modelos de turismo que en ocasiones podemos tildar de, digamos, sospechosos. Según la Encuesta de Población Activa (EPA),en el segundo trimestre de 2014 se superaron los 2,2 millones de trabajadores turísticos y el paro se redujo un 2,2% respecto a 2013.

El mayor porcentaje de ocupados se concentró en la restauración, con un 48,9% del total. En el segundo trimestre aumentó un 5,7% el empleo en los servicios de comidas y bebidas.

 En estos días en los que el sol brilla aún con fuerza en muchas de las playas del litoral, estos establecimientos alargan su vida para estirar los ingresos antes del invierno. Si tenemos la suerte de poder hacer alguna escapada o aún disponemos de algunos días libres para viajar, una playa con chiringuito será una opción que en Playea siempre recomendaremos.

Gracias a www.habla.pl por la foto que encabeza esta entrada, de uno de los chiringuitos de la Playa de Bolonia, en Cádiz