Un cuento escrito por Nuria, de 10 años, sobre la playa ideal

Esto es la playa ideal

Un día, en la playa, había una estrella de mar encima de una mesa, pero en esa mesa estaba a punto de sentarse un chico joven. Su mujer y su hijo estaban nadando en el mar. Cuando el chico se dio cuenta de la estrella se la quiso mostrar a su hijo pero la estrella se escabulló porque se creía que la iban a hacer algo malo.

Entonces al hijo le dio mucha pena que la estrella de mar no estuviera en su hogar y la cogió y la tiró al mar, pero le cayó a la madre encima y se cabreó tanto que se metió debajo del agua y vio una ciudad submarina, pero estaba en una cúpula para poder respirar oxígeno para humanos, sirenas, tritones y más.

Entonces la madre intentó meterse en la cúpula pero no lo consiguió, porque para meterse había una puerta, pero no la querían abrir porque habría que vaciar toda la playa y tendría que irse la gente. Y era la playa ideal. Y de ninguna manera iban a permitir eso porque hay mucha gente que disfruta en la playa.

– Con lo que me ha costado bajar hasta aquí para que ahora no me dejéis entrar, así que ahora voy a entrar por mi sola-, dijo la madre, aun más cabreada de lo que estaba.

– No por favor: morirá mucha gente por tu avaricia. Primero hay que avisar a las personas que están en el agua-, dijo el líder de la cúpula.

Pero la madre no le hizo caso y se fue a lo más profundo del mar porque había un tapón que tenia forma de sirena. Lo desenroscó y lo desenroscó hasta que al final consiguió quitar el tapón.

La madre al ver a los niños con miedo decidió volver a poner el tapón porque entre esos niños estaba su hijo, pero no podía volver a enroscarlo y lo consiguió justo a tiempo de que se colara un niño por el agujero del tapón y todos salieron sanos y salvos. Todo pasó por una estrella de mar en la playa ideal.

A veces no nos damos cuenta que cosas aparentemente poco importantes son más importantes de lo que parecen, para evitar que nos ocurra algo así.

FIN