Clavar una sombrilla de playa: ¡el arte de la guerra!

A ver… no voy a ser yo el que defienda precisamente el uso de la sombrilla de playa. La verdad es que tengo que reconocer que las sombrillas y los paraguas me dan mucha rabia. No digo que no sean útiles. Lo que digo es que son un tostón de inventos… entre lo que ocupan, y lo difícil que es utilizarlos… ¡qué coñazo!

Y es que el chupa chups y la escoba hicieron mucho daño a la industria de los inventos “aparentemente” útiles… Un palo y un trapo bien puesto y ¡ya tienes una sombrilla de playa! Pero… ¿alguien se paró a pensar en cómo clavarlas? ¿Cómo evitar el viento? ¡Eso no venía en el manual de instrucciones! ¡Así nos va! Que cada verano vemos como alguna sombrilla de playa despiadada sale corriendo detrás de los bañistas.

Por eso, y por esos héroes anónimos que han inventado maneras y maneras de hacer uso nuestra querida sombrilla, os traemos las 7 maneras de clavar una sombrilla, que evitaran que mates a alguien este verano.

Y es que hasta yo lo tengo que reconocer… una sombrilla con floripondios bien puesta, le puede dar mucho colorido a nuestra playa

1. El Molinillo

Sabes cuál te digo ¿no? Esa en la que nos ponemos a bailar la de “maaaaayooooonesa, ella me bate como haciendo mayonesa…”, pero con una sombrilla en la mano. Circulitos, circulitos y circulitos como si fueras la taladradora de una petrolera.

2. El Martillo Pilón

Esa en la que a las 12 de la mañana, con un sol de justicia, y con los pies llegando a punto de ebullición por la arena, no haces más que girar la cabeza de un lado a otro buscando algo con lo que clavar la p… sombrilla. “Que no cunda el pánico” (piensas) “¡una piedra!”. Y es cuando te das cuenta de que estás en Levante. En una playa de Levante. Me escuchas, ¿no? Levante…arena fina, fina, fina … te acuerdas??… NO PIEDRA. CERO PIEDRA. “Y con qué mierda clavo yo esto??!!!!” “Coño claro!!! con el bote del bronceador…!!” Mala idea…

3. El Perrete

Ya sabes, el de cavar el fosito. Esa técnica en la que pareces un perrico escondiendo su hueso. Y no es fácil hacer un fosito eehh?? Fosito… ¿entiendes? agujerito estrechito y profundito, no esa especie de mastaba real alicatada hasta el techo, en la que podrías esconder el arca de Noé con todos sus animales dentro… So bruto!!!

4. La Guardia Real

Esta es la de hacer como que ya has clavado la pica con cualquiera de las técnicas anteriores pero que como no hay manera de que la p… sombrilla no se sujete, optas por sujetarla tú mismo. Ahora entiendes por qué hay gente en la playa que parece que estuviera esperando al autobús.

5. La Torre de Pisa

A ver… si la idea no es mala: así no se lo lleva el aire… casi tumbada la sombrilla… en bajito. En tan bajito que la tela roza la arena. ¡Así queda genial! Lo único que no te puedes meter debajo; primero porque no cabes y segundo porque la sombra de la sombrilla da justo del otro lado de la tela… Buena manera de ponerla… poco práctica, pero buena manera.

6. El Nacho Vidal

Clavas el palito. Encajas la parte de arriba de la sombrilla. Pero no lo abres para que no se la lleve el viento. Sombra, lo que se dice sombra, no da mucha, pero tienes suficiente. Eso sí, la sombrilla bien tiesa y bien clavada está… de ahí no se mueve.

7. El Derrotado

Si después de haber intentado todas las anteriores sigue habiendo probabilidades de desgraciar a alguien porque la sombrilla eche a correr por la playa, llega el momento de darse por vencido. Sombrilla de playa, cerrada, tumbada, y desactivada. Eso sí: sujetando las toallas. Al menos que tenga una razón de ser, de haber cargado con la PUTA sombrilla de las pelotas!!!

Y tú, reconócelo: seguro que alguna de tus sombrillas ha intentado cometer algún asesinato playero. Cuéntanoslo y así te quitas ese sentimiento de culpa,  que viene muy bien. Prometemos que no avisaremos a la policía.