Lista de las 7 excusas para acariciar una espalda en la playa con crema solar

Sí, sí…ahora hazte el digno y dinos que tú nunca has utilizado una de éstas para acariciar con crema solar una espalda o algo más…

Digamos que en el momento en el que estas ocurrencias, lindezas o arrumacos no los tienes con tus hermanos, o con tu abuela, o con esos amigos y amigas tan majos (pero claramente fuera de tu mirilla), entonces no hay duda: excusas, excusas, y nada más que excusas!!

Ojo! Y muy bien que nos parece! De hecho, nos parece tan bien que, como de costumbre, estamos aquí para hacerte la vida playera un poquito más fácil. Por eso, hoy te traemos las 7 mejores excusas para darle crema solar a ese “amigo/a especial”.

Eso si, si triunfas, nos invitaras a algo no?

1. Trae, anda, que no llegas…

Y con eso de que no llega a untarse, te pones en plan médico de familia y con una naturalidad científica que ni tú reconoces, te ofreces a “hacerle el favor”. Bien visto!!

2. Bueno, ya que estoy…

Es la segunda parte del “Trae anda que no llegas”. Digamos que donde no llegaba, no era el objetivo de donde tú querías llegar. Pero de nuevo, no te quedas sin recursos, y tienes argumentos para todo, porque “total, ya que estás ahí…”

3. Llevas mucho rato al sol…

O en sus variantes:“te vas a quemar”, “te estás poniendo rojit@“cuidado porque hoy el sol pega fuerte”. El caso es que consigues darlo por hecho: no como una pregunta sino como una afirmación irrefutable. La psicología del flirteo no tiene secretos para ti y la crema solar es tu aliad@.

4. Déjame que te ayude…

Si es que te fijas en todo!! Hasta en lo mínimo!! Asíte das cuenta de la arena que lleva en sus manos…Claro!! Sus manos llenas de arena!! “esta es la mía!”-te dices- y mientras sueltas algo rápido y original como “uy; tienes las manos llenas de arena déjame que te ayude, yo te lo echo porque si no te vas a embarrar” En ese momento, lo sabes: “soy la ostia”

5. Te has dejado un poquito aquí…

“…te lo extiendo vale??”Por supuesto, ese vale no es una pregunta que quieres que conteste. Tan solo lo das por asumido (a riesgo de que te haga la cobra más humillante de toda la playa…)

6. Anda, tu descansa. Verás que relajante…

…Si cuela esa, ya tienes el 80% del trabajo hecho…

7. Y sólo te puedo untar la espalda?!?!

Y esta es la pregunta que puede dejar en evidencia todas las estrategias anteriores. Sin embargo, este tipo de preguntas son las que se conocen como preguntas paracaídas: Si haces la pregunta y te sigue el juego, ¡a segunda base directo!!; si ves que su comunicación no verbal no es la más adecuada, abres el paracaídas y listo: “era una broma andaaa! jejeje…”(Quésería de nosotros sin poder recurrir al humor…)

Sabemos que a ti todo esto no te pilla muy de sorpresa, porque algunas de estas ya las has usado.
Proponemos crear entre todos un manual de buenas excusas que nos acerquen un poco más al éxito. ¿Nos cuentas tus infalibles con la crema solar?