Playea te ofrece ideas de negocios en la playa para ofrecer servicios que no encuentras con facilidad cuando eres tú quien playea

La semana pasada lanzamos nuestra primera propuesta de negocios en la playa y alguno de vosotros nos habéis pedido más, por lo que hemos decidido publicar esta entrada inmediatamente después de la anterior.

También os hablamos de nuestro recorrido este verano por playas de Italia y Grecia. Pues bien: si hay algo que caracteriza a las playas de Grecia que hemos visitado, especialmente las peninsulares, son los locales de copas en la playa que convierten la playa entera en un enorme “beach club”, con su música a tope (bastante molesto, por cierto) y, ¡tachán! Los cambiadores playeros.

Teniendo en cuenta que en España somos mucho de salir de casa con el bañador ya puesto o de no cambiarnos el bañador mojado hasta que terminamos la jornada, os presentamos esta apuesta arriesgada de un servicio que, esto es seguro, tiene demanda. He aquí nuestra segunda propuesta.

Cambiadores playeros.

Necesidad: llegas a la playa y necesitas un momento para cambiarte y ponerte el bañador antes de empezar la jornada. O has terminado, te duchas con agua dulce y te apetece vestirte. Un cambiador te facilitará hacerlo sin tener que hacer equilibrios con la toalla de siempre.

Modelo de negocio/ Concepto: de entre los negocios en la playa, éste consiste en ofrecer un cambiador que, con un precio reducido, facilite a la gente este servicio y puedan cambiarse con más comodidad. Si tienes un negocio en la playa puedes ofrecer tus baños para esto a personas que no son clientes. Tendrás más personas que pueden ser potenciales clientes y rentabilizarás un espacio que de otro modo mantendrías sin uso. Cobras la cuota, la persona se cambia y cuando ha terminado, le dices “hasta mañana” con la mejor de tus sonrisas.

Cambiadores en la playa 2Inversión y material: necesitas una pequeña estructura cerrada, de materiales simples como madera, integrados en la estética de la playa y con algunos elementos interiores: dos o tres colgadores, un pequeño taburete, un cerrojo que permita mantener la puerta cerrada mientras se está dentro, un pequeño espejo en la pared que pueda permitir un último retoque a esos rizos revoltosos y, muy importante, suelo de madera para mantenerse a salvo de la arena mientras te pones los zapatos. También pueden servirte algunas estructuras tipo “tienda de campaña como las de las fotos que acompañan esta entrada. Mantener la limpieza y la imagen de tu cambiador es fundamental.

Público objetivo: playeros individuales, parejas o familias, preferiblemente de mediana y elevada edad a los que les resulta más difícil cubrirse con una toalla y que, además, tienen un espíritu más… recatado. Se trata de un negocio interesante en playas urbanas.

Requerimientos legales: licencia municipal, acuerdo privado con la tienda de la playa, seguros, Seguridad Social, Autónomos,…

¿Te gusta? Podrías tener más de uno si las condiciones de la playa y sus visitantes lo permiten. ¿Estás decidido a montar este verano tus negocios en la playa ? Volveremos más adelante con nuevas propuestas!

Cambiadores en la playa 3