Cuando estás con la toalla debajo de la sombrilla es difícil imaginar que las playas están vivas, y que varían de forma y tamaño cada año. De hecho algunas llegan a desaparecer del todo, y , en algunos municipios “estrenan” playa este año.

Ejemplo de playas que desaparecen, en este caso debido a los temporales invernales sería la playa de Buelna, en Asturias, que ha quedado casi reducida a piedras y rocas, sin apenas arena. Casi lo mismo ha pasado en el País Vasco con los arenales de Ondarreta y la Zurriola donde las mareas vivas arrasaron con gran parte de su arena.

Y ejemplo de municipio que estrena playa es  Arteixo, en Galicia, donde la playa de Alba/Sabón ha visto su fisionomía muy transformada debido a las obras del puerto. Quién sabe, a lo mejor el año que viene tendremos que abrirle ficha a una nueva playa, que ya algunos llaman “Playa Constanza”, en honor a la roca que se encuentra al final del arenal.

Y luego está el caso de las playas que aparecen y desaparecen según la marea, como la impresionante playa de Gulpiyuri, también en Asturias, que muchos consideran que es una “playa de interior”.

Fuente: La Opinión y Diario Vasco

Noticia Original:

Una playa nacida de Langosteira

Sinplayas por las mareas vivas