Los incentivos empresariales para directivos y puestos de responsabilidad buscan fórmulas novedosas, como ofrecer un viaje a la playa

Regalar una experiencia en una playa es sin lugar a dudas una de las mejores prácticas que una empresa puede realizar para motivar a sus empleados.

Por supuesto, no debe ser la única; no es éste lugar para explicar el porqué de la importancia de una retribución variable o del desarrollo profesional, pero sin titubeo alguno es una de las medidas más populares entre los empleados españoles.

Los que trabajamos en consultoría estratégica de gestión de personas (a.k.a. recursos humanos) tenemos la suerte de hablar con empleados de diferentes empresas, y saber lo que les preocupa y les motiva. Y ahí es cuando identificamos lo bueno que resulta el hecho de innovar con un viaje a la playa.

Por norma general, los españoles estamos entre los más críticos del mundo (los que más nos quejamos, hablando rápido), junto a nuestros vecinos de la cuenca del mediterráneo y a los japoneses. Esto lo vemos claramente en las encuestas de opinión que realizamos en diferentes empresas a lo largo de todo el globo terráqueo, en las Encuestas de Clima y Compromiso. Revelador es que un mismo resultado en diferentes países puede significar que la empresa lo está haciendo muy bien, o que existe un grave problema.

2000px-CPT-SystemLifeSycle.svgPor ejemplo, cuando se pregunta “¿Confía claramente en las decisiones de su jefe inmediato?”, si en España un 70% de los empleados contesta afirmativamente podría significar que se está trabajando bien en este aspecto (o más que bien), pero si en otros países como Colombia obtenemos el mismo resultado, podría significar que algo anda mal (por norma general, en los países latinoamericanos suele haber un porcentaje alrededor del 90% de respuestas afirmativas y en España son inferiores a ese 70%). Esto nos puede ayudar a entender que cuando una medida es valorada positivamente en España, es que realmente es una muy buena medida.

Pero en este tipo de proyectos, de Encuesta de Clima y Compromiso, no nos basta con ver los resultados del propio cuestionario. Además, realizamos dinámicas de grupo con diferentes empleados de la propia empresa en las que profundizamos en los resultados de la encuesta y en la que se identifican qué políticas necesitan ser repensadas porque generan desmotivación o ineficiencias entre sus empleados. Y cuáles deben mantenerse o ser potenciadas porque son valoradas muy positivamente entre los empleados.

Y es ahí donde vemos que, sin lugar a dudas, regalar un viaje a la playa es una de esas prácticas mejor valoradas por los empleados.

Una empresa debe saber cómo utilizar esta poderosa herramienta de motivación. Primero, porque debe saber qué comportamientos quiere promover, y por lo tanto establecerlo como premio con dichos objetivos. Pero sobre todo, porque se tiene que auto exigir el mero hecho de lograr que no se quede en algo que es meramente un premio: debe buscar hacerlo realmente especial y atraer a los empleados a esos comportamientos que buscamos. Para ello, qué mejor que conseguir que esa experiencia sea con un viaje a la playa de tus sueños.

Manuel J.

Experto en Consultoría Estratégica de Gestión de Personas